Los hechos ocurrieron en Tennessee, Estados Unidos, donde fue rescatado un pequeño de tan sólo 18 meses tras recibir una denuncia anónima sobre maltrato animal y al acudir al domicilio encontrarse con el menor enjaulado en una perrera de 1,2 metros cuadrados, en medio de sus propias heces, cucarachas y roedores.

“Fue desgarrador ver las condiciones en que vivía el niño. No había nada, en toda la casa, que perteneciera al bebé fuera de la jaula en la que estaba… No había otros juguetes, ni cuna, ni mantas para él”, comentó el sheriff Monte Belew.

En el lugar también se encontraron animales de todo tipo de especies, ratas, hámsters, 56 perros, 86 pollos y gallos, 10 conejos, 8 serpientes, 4 pericos, 3 gatos, 3 petauros del azúcar, un faisán y un lagarto, además de 127 plantas de marihuana y más de una docena de armas de fuego.

El pequeño, quien se encontraba en un estado de desnutrición fue enviado al Departamento de Servicios Infantiles de Tennessee, mientras que su madre Heather Scarbrough junto con Thomas Jefferson Brown , padrastro del menor y Charles Brown, fueron arrestados y acusados de abuso infantil agravado, crueldad animal, posesión de armas de fuego y fabricación de drogas.

Belew aseguró que, con todos los años que lleva en el servicio, es difícil encontrarse con algo que los sorprenda pero que sin duda esto superó todo lo que alguna vez vio, también hizo un llamado a la comunidad a denunciar cualquier situación irregular en los vecindarios.

Fuente: BigData